Sin el apoyo del pueblo, ya nos hubieran derrotado o tenido que rectificar para ser floreros: AMLO

*El Ejército es fundamental para la transformación, el soldado es pueblo uniformado y leal
Durante la celebración del 111 aniversario de la Revolución Mexicana, el presidente Andrés Manuel López recordó que la infamia cometida contra Madero nos ha enseñado que para un poder público dispuesto a transformar no hay mejor aliado que el propio pueblo. Nada bueno -lo digo de manera respetuosa, en términos políticos- nada bueno se puede esperar de políticos corruptos, de la prensa que se vende o se alquila, de intelectuales convenencieros y de potentados dominados por la codicia.
Dijo que: La clave está en la frase del presidente Juárez: ‘Con el pueblo todo, sin el pueblo nada’. En nuestro caso, si no estuviéramos respaldados por la mayoría de los mexicanos y, en especial, por los pobres, los conservadores ya nos habrían derrotado o habríamos tenido que rectificar y someternos a sus caprichos e intereses para convertirnos en floreros o en títeres de los que se habían acostumbrado a robar y a detentar el poder económico y el poder político en nuestro país. Precisó:
México no es de un grupo, de una minoría, México es de todos los mexicanos.
En la Plaza de la Constitución, en el evento conmemorativo con un desfile alusivo al movimiento armado, el jefe del Ejecutivo Federal, dijo: Sin el apoyo del pueblo tampoco habríamos resistido la intensa campaña en nuestra contra emprendida desde los medios informativos convencionales y las redes sociales, ni habríamos podido hacer frente a una guerra sucia tan intensa y estridente como la que padeció y Francisco I. Madero, Apóstol de la Democracia.
Siempre dijimos, ese fue mi lema de campaña por la jefatura de Gobierno de la Ciudad de México en el año 2000: Por el bien de todos, primero los pobres. La expresión mencionada implica algo no menos importante. Atender a los más pobres es ir a la segura para contar con el apoyo de muchos cuando se busca transformar una realidad de opresión y alcanzar el ideal de vivir en una sociedad mejor, más justa, igualitaria y fraterna.
Además, hay algo que también heredamos de la Revolución, que en estos tiempos está resultando esencial para la transformación del país, me refiero a la contribución comprometida de las Fuerzas Armadas. A diferencia de otros ejércitos, el nuestro surgió -no lo olvidemos- surgió para oponerse al golpe de Estado que culminó en el asesinato del presidente Madero y del vicepresidente José María Pino Suárez. Surgió el ejército actual para defender la legalidad y la democracia. No olvidemos que el actual ejército nació al día siguiente de que fue aprehendido el presidente Madero aquí, en Palacio Nacional; lo aprehendieron un 18 de febrero de 1913 y al día siguiente, 19 de febrero de 1913, nació nuestro ejército.
Desde entonces, y por esa razón, por ese origen, los integrantes de las Fuerzas Armadas son leales a la Constitución y a las instituciones, no han pertenecido ni van a pertenecer -estoy seguro- a la oligarquía. Vienen de abajo y tienen como origen e identidad al México profundo, el soldado es pueblo uniformado y por eso nunca traicionará a su gente, nunca traicionará a la libertad, la justicia, la democracia, nunca traicionará el soldado mexicano a la patria.
