Ser generoso y desprendido, llamado al pueblo de Oaxaca

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  • No se va a quedar pobre, si comparte; no piense al tender la mano, dice el Arzobispo

Guillermo Castillejos Avila

Ser generoso y no dejar de hacer lo que puedan a favor de los demás, fue el llamado del Arzobispo, desde el altar principal del templo de la Catedral, durante la misa tradicional, ayer domingo.

Don Pedro Vásquez Villalobos, dijo en su homilía a los asistentes a la misa: sea generoso, no se va a quedar pobre si comparte, si es usted generoso, Dios es mas generoso, porque bendice a manos llenas al que sabe desprenderse y sabe tener  misericordia. No piense al tender la mano, señaló.

Esas manos—dijo—son las manos de la providencia divina, que bendicen al llevar algo al prójimo que sabe que necesita de usted.

El Arzobispo mencionó que al salir y recorrer pueblos de Oaxaca, se encuentra con personas generosas que no obstante hacer frente a grandes necesidades, ponen en   su mano un billete o una moneda, a manera de regalo.

Ante esta acción, les dice que ellos mas lo necesitan y le responden: Dios me va a dar y hay que tomar lo que le ofrecen, porque ese hermano sabe de bendiciones y de la providencia divina.

Reconoció Don Pedro que a quienes llamó mis hermanos humildes y sencillos de Oaxaca, se desprenden de todo lo que tienen, habiendo ocasiones en que le dicen no tener dinero, y a cambio le entregan una bolsita con frijolito.

Resaltó el amor, generosidad y desprendimiento de los pobres, y señaló: hágase pobre para que sea capaz de desprenderse de lo que Dios le ha dado y lo ha compartido con alegría y gozo, sabiendo que Dios lo va a bendecir abundantemente, porque Dios recompensa el ciento por uno, sabe en que momento dárselo y como dárselo.

Dijo no renegar del sufrimiento y dolor, e ir aceptando con alegría la voluntad de Dios, porque así se gana el cielo, en ese sufrimiento, penas y enfermedades, si sabe aceptar y ofrecer a Dios lo que está sintiendo y está padeciendo.

Dígale a Dios que lo purifique en los  momentos de enfermedad y si de algo alcanza gracia, ofrézcala por sus seres queridos y personas mas cercanas, para ofrecer sufrimiento y un día alcanzar el cielo por haber sido capaces de desprendernos y aceptar el sufrimiento, dolor, y haberlo ofrecido a nuestro Señor.

Deseó que el pueblo de Oaxaca siga siendo generoso y desprendido, a pesar de las pobrezas, carencias y necesidades, para estar orgullosos de la generosidad de nuestra familia.

Llamó a padres de familia a enseñar a sus hijos a ser generosos, a no sentirse que son grandes, enséñenlos a no perder su humildad y sencillez.

En otra parte de su homilía, habló de no perder de vista que la meta final es el cielo, que esta vida tarde o temprano la vamos a dejar y vamos a morir, para lo cual habrá que prepararnos para que en el momento que Dios nos llame, podamos ir como decía el evangelio, a la gloria y al cielo.

Terminó diciendo: que Dios los guarde, los bendiga, los siga santificando y un día podamos encontrarnos con Dios, para disfrutar de la alegría del cielo.