Se cortó el cuello con esmeril y médicos del IMSS le salvaron la vida en el Hospital Rural de Villa Alta

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Jacobo Ventura en entrevista
Con el paciente

A más de un año del incidente Leoncio realiza sus labores cotidianas normales

Jacobo Ventura Mesinas/enviado.-Médicos especialistas que realizaban una Jornada Quirúrgica Ginecológica Oncológica en el Hospital Rural IMSS-Bienestar de San Ildefonso Villa Alta, ubicado en la Sierra Juárez de Oaxaca, en el mes de enero del 2020, salvaron la vida al campesino indígena Leoncio Jiménez Hernández de 35 años de edad, quien sufrió cortadura en la parte derecha del cuello, al desprenderse el esmeril del pulidor con el cual trabajaba en el corte de varilla en su comunidad de San Juan Yatzona, a una distancia de 45 minutos  de la cabecera municipal de Villa Alta.

A más de un año del incidente, Leoncio ya realiza sus actividades normales en su comunidad y como el mismo lo expresó en entrevista: “Gracias a Dios volví a nacer, pero con la ayuda de los médicos ya estoy mejor”.

ESTA ESTA ES LA HISTORIA

En ese tiempo era directora del nosocomio, Yanet Ramírez Carbajal, quien expresó que el paciente llegó al Hospital, con múltiples lesiones y sangrado intenso a nivel de cuello de línea carótida, sin embargo, al momento de su llegada, a pesar de la gravedad de sus lesiones llegó caminando y fue atendido en el servicio de urgencias donde se logró su estabilización.

Posteriormente, la doctora Cynthia Gabriela Beto Torices, médico residente de tercer año de la especialidad de Urgencias Médico-Quirúrgicas, explicó que, trasladaron al paciente a la sala de choque, en donde se le detuvo la hemorragia del vaso sangrante arterial.

Ante la gravedad del caso, se solicitó interconsulta por el servicio de cirugía general, quienes realizaron exploración y sutura de vasos sangrantes en cuello y manejo conjunto con el servicio de cirugía, por parte de la doctora Sandra Hernández Melgar, médico especialista en cirugía rural.

En la operación también se sumó el doctor Jorge Tirado Chávez, médico encargado de la Jornada Quirúrgica Ginecológica Oncológica, con apoyo de médico residente de oncología, quienes en un trabajo profesional y de equipo y con lo que tenían a su alcance realizaron la cirugía de cuello con ligadura de múltiples vasos, observándose lesión en la glándula salival y en la arteria carótida, la cual se encarga de suministrar la sangre al cerebro.

 

Posteriormente se le solicitó estudios complementarios para corroborar que no existiera ningún problema y el ultrasonido reportó  estudios  ecográficos normales y las pruebas de función tiroidea también se encuentran de los parámetros normales.

Hasta el momento el paciente se encuentra consciente orientado y sin alteraciones a la deglución que no refiere ningún malestar a la ingesta de alimentos y al momento de la exploración no se le encuentra ningún problema, ni dato de edema, ni algún nódulo ni alteraciones en el cuello.

El paciente tuvo una lesión por cortadura de vasos sanguíneos a nivel de cuello traumática provocada por esmeril al cortar varilla, y al estar trabajando en el camino hidráulico de su comunidad de San Juan Yatzona, provocándole lesiones de arteria carótida con los vasos a nivel de cuello derecho y es en esa área donde se realizó el procedimiento quirúrgico.

La arteria carótida se encuentra a ese nivel de cuello que irriga la mayor parte de nuestro organismo y que al momento de tener una lesión es mortal para los pacientes, ya que en el hospital Rural de Villa Alta no se cuenta con servicio de cirugía vascular y otros estudios.

“Este es el primer caso que se ha registrado en el hospital de Villa Alta”, dijo la doctora Sandra Hernández, especialista en el servicio de cirugía rural. “Una cirugía de esta magnitud es para tercer nivel de atención, sin embargo, con lo que se contaba en el nosocomio se operó al paciente. El acuerdo era salvarle la vida”.

En plática con Leoncio Jiménez Hernández, ya recuperado en un 80 por ciento, dijo ser originario de la comunidad de San Juan Yatzona, “me accidente como a las nueve y media de la mañana, del día 10 de diciembre de 2019, a siete metros de la escuela primaria, y sobre el pavimento hidráulico estaba cortando varilla con un pulidor que se adapta a diferentes discos para cortar madera, sin embargo, se le colocó un disco para cortar fierro”, expresó.

“Y en ese momento estaba cortando varilla, por la presión, el disco se rompió y al salir volando me rozó parte de mi pecho y se clavó en mi cuello y yo mismo me saqué el pedazo de esmeril como de diez centímetros y comencé a sangrar.

En ese instante, agregó, fui auxiliado por mis compañeros y autoridades municipales y con una camioneta del mismo municipio fui trasladado al Hospital de Villa Alta con un trayecto de 45 minutos, toda vez que el camino está pavimentado porque recientemente fue inaugurado por el presidente de la República.

 

Recordó que a las 10:45 de la mañana, ingresó al hospital precisamente cuando médicos especialistas realizaban el Encuentro Médico Quirúrgico de Ginecología Oncológica a mujeres provenientes de diferentes comunidades de la Sierra Juárez.

Indicó que al percatarse que la sangre no paraba pidieron el auxilio de los médicos especialistas y lo canalizaron a urgencias y pudieron restablecer la herida con los medios que tuvieron a su alcance toda vez que la mayoría de ellos eran ginecólogos.

Cuando me estaban operando estaba consciente ya que la anestesia no fue general, y me di cuenta de que no encontraban la arteria, pero cuando llegó el cirujano, él la encontró en menos de cinco minutos y empezó a unirla y coser la carne a un centímetro dejando espacio para que la sangre drenara. La herida estaba profunda y sentí dolor, posteriormente me sacaron una radiografía y luego me canalizaron a hospitalización para mi recuperación.

“Le doy las gracias y mi más sincero agradecimiento a todo el cuerpo de médicos del hospital porque sin ellos no habría vivido y también doy gracias porque existe este hospital ya que si no estuviera cerca no estaría contando lo que me pasó, la verdad volví nacer”, dijo Leoncio en entrevista con este reportero.

“Cuando venía en la camioneta pensé que ya no iba a regresar a mi casa, sin ver a mi esposa, mis hijos y ahora que tengo esta nueva oportunidad de renacer,  voy a corregir mis errores y llevar una nueva vida para estar bien con la familia, y de ahí mi agradecimiento con todo el personal del hospital por la atención que me dieron y en especial a los médicos especialistas: Eduardo Torres Alvarado, Magdalena Roberto Muñoz Cano, Emanuel Joaquín Ruiz Ordaz y Juan Martínez Vásquez, quienes en todo momento estuvieron al pendiente de mí,  en el marco de la Jornada Médica de Ginecología Oncológica, llevada a cabo en el Hospital Rural de Villa Alta del 7 al 12 de diciembre del año pasado.

Por su parte, la madre de Leoncio Jiménez Hernández, Eustolia Hernández Vargas y su esposa  Silvia García Vargas, de condición humilde y que sobreviven de la producción de panela y cosecha de café, expresaron su dolor por el incidente, pero al mismo tiempo están muy agradecidos por existir un hospital cercano a su comunidad y que gracias a los médicos que se encontraban trabajando en la jornada médica ahora su hijo está a salvo y al lado de su esposa y sus dos hijos Johan y Samanta Jiménez García, en su comunidad de San Juan Yatzona, pueblo enclavado en la Sierra Norte de Oaxaca y hasta donde este reportero tuvo que llegar para recabar  su testimonio con video y fotografías en poder de BRECHA.