Ruido de ramas de árbol; están por llegar los Reyes: mi madre

, , Comentarios desactivados en Ruido de ramas de árbol; están por llegar los Reyes: mi madre

Guillermo Castillejos Avila

Este lunes, muchos niños amanecerán contentísimos, alegres de tener un juguete en  sus manos, por el Día de Reyes.

En  algunos casos, quizás por X o Z motivos, no sucederá lo mismo, el niño o la niña no tendrán la misma satisfacción, deseo o anhelo de tener ese juguete u otro regalo, en recuerdo de la llegada de los Santos Reyes, al nacimiento del niño Jesús.

La pobreza palpable en muchas familias habitando en colonias de esta ciudad  y comunidades del interior del Estado, será el factor principal del porque no sucederá este tradicional hecho, máxime cuando se trate de familias muy humildes, que si acaso tendrán del recurso—dinero—para alimentar este día, a los niños, sus hijos.

Esta tradicional fecha—6 de Enero—del Día de Reyes, me recuerda cuando era niño, quizás entre los 5 o 6 años de edad, cuando después de haber escrito la tradicional carta dirigida a los Reyes Magos, donde pedía infinidad de juguetes u otras cosas y haber colocado los zapatos viejos a la puerta de la casa, insistía mi señora madre—qepd—que me durmiera porque estaban por llegar Melchor, Gaspar y Baltazar.

Habitaba con  mis padres y una hermana, una casa rentada por la colonia Reforma de Oaxaca de Juárez, cuando repentinamente se dejó escuchar el sonido de las ramas, movidas por el viento, de frondoso árbol levantado en el patio de esa casa.

Eso sirvió a mi madre indicarme que el ruido de las ramas del árbol, era señal de que los Reyes Magos estaban cerca y durmiera porque de lo contrario no dejarían  nada en los zapatos viejos, colocados en la puerta de entrada de la casa.

Después de todo, me dormí con la seguridad que llegarían los que repartían juguetes,  como a las 3 o 4 horas de esa madrugada del Día de Reyes, por alguna razón desperté e ilusionado por lo que hubieren dejado los Reyes, me dirijí al sitio donde había dejado los zapatos y sorpresa, si estaban algunos regalos.

Ello me llevó a no dormir mas por tener en las manos los regalos y hasta la fecha— eso sucedió hace cerca de 70 años—no se me olvida el ruido de las ramas del árbol movidas por el viento, y el decir de mi madre que estaban por llegar y muy cerca, los Reyes Magos.