Quien ayuda a sus padres, el Señor llena sus manos de bendiciones

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  • Nacimiento del Niño Jesús, familia donde nació el hijo de Dios: Alejandro Rodríguez

Guillermo Castillejos Avila

La familia es un don, un regalo instituido por Dios, es una gran diferencia de los que gritan que quieren modelos de familias muy distintos a lo que conocemos, aceptamos y vivimos, con experiencia de amor y donación, afirmó en su homilía, el párroco del Sagrario Metropolitano, Alejandro Rodríguez González.

En sustitución del Arzobispo Pedro Vásquez Villalobos, ofició la misa de las 12 horas de ayer domingo, en el templo de Catedral, donde señaló de importante tener claro el papel que nos toca jugar en la familia.

Dijo que el mandamiento nos está diciendo que hay que cuidar y honrar a quienes nacieron primero, están muy arriba y merecen ser honrados, los papás.

Habló el sacerdote de personas que sufren en las familias y tienen un  padre alcohólico, si se fue de la casa y los dejó en el abandono, de los que están trabajando en Estados Unidos y tienen años que no se juntan, si el papá o la mamá tienen una enfermedad delicada y grave, sufren esquizofrenia, de los nervios, que causan dolor y sufrimiento.

Pero dice la palabra de Dios, que aunque esté chocheando y lo veas cansado, tenle paciencia, porque un dicho dice “como me ves, te verás”, muchos no vamos a chochear y nos vamos antes, dijo para continuar señalando:

Habrá que irse ejercitando en la paciencia, a semejanza de la canción que dice “viejo, mi querido viejo, ya caminas lento”, todos un día vamos a caminar también lento, que hermoso será que podamos seguir honrando a nuestros padres, estar atentos a sus necesidades y de lo poquito que se gana, disponer a la vez de un poquito, exhortó el sacerdote Alejandro.

Siguió diciendo: que nadie diga que no tiene para ayudar a sus padres, porque el que los ayuda, el Señor llena sus manos de bendiciones; tenemos que ser pacientes, solidarios, amorosos con ellos.

Pidió que la familia no se divida y si somos de Cristo. amemos a miembros de esa familia, únanse para que esa familia viva en paz y en unidad.

Afirmó que quien conduce a la familia son el esposo y esposa; formar una familia implica muchas de las veces, sacrificio, oración, sobre todo mucho amor. Llamó a cuidar a las familias que confían en el Señor y ponen en él toda la esperanza, para que sea quien los guíe y los conduzca.

.Agregó: si el padre es grande y de paso lento, hay que tomarlo y ayudarle a caminar, porque sus fuerzas ya no son las de hace tiempo, ellos nos cuidaron, nos protegieron y estamos sino muy derechos, cuando menos estamos, que ya es bastante.

Sostuvo que somos familia, que el Señor nos conceda vivir como tal y el ejemplo está en el nacimiento del Niño Jesús, bonita familia donde nació el hijo de Dios.

Comentó y llamó la atención de feligreses, el caso de un varón que cumplió 75 años de casado y al preguntarle si alguna vez había pensado en el divorcio, respondió, jamás haber pensado en el divorcio, pero muchas veces en el homicidio.