Que no haya odios, rencores y envidias, llamado del Arzobispo

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  • Seamos libres y no nos amarguemos la vida, dijo Don Pedro Vásquez Villalobos

Guillermo Castillejos Avila

Ante la pérdida de tantas cosas, vamos a rescatar que no haya odios, envidias, rencores, cuando encuentres a alguien profundamente herido del corazón donde se ha anidado el odio, hazle sentir el amor de Dios, para que pueda amar a su enemigo.

Este fue el llamado del Arzobispo de Antequera Oaxaca, Pedro Vásquez Villalobos, al hablar a asistentes a la misa del medio día—de ayer domingo—desde el altar principal del templo de Catedral, en la ciudad de Oaxaca de Juárez.

A esa persona—dijo—hazle sentir el amor de Dios para que pueda amar a su enemigo, le vas a enseñar, le vas a dar el corazón para que sea distinto, serás el instrumento para llegar al corazón herido y sanarlo para que tenga amor, misericordia y perdón.

En un mensaje del todo humano y acorde a su representación de la iglesia católica en Oaxaca, dijo que no nos amarguemos la vida, puesto que Dios no quiere que haya odios, porque eso nos hace esclavos, y Dios nos hizo libres, al perdonarnos todo.

Dios quiere que seamos libres de odios, envidias, rencores, de deseos de venganza, que en tu corazón solo se anide el amor, misericordia y perdón para que seas mas humano, indicó el Arzobispo.

Llamó a ser personas con mejores sentimientos, no ser enemigos de nadie y si alguien se convierte en tú enemigo, hazlo tú amigo, como dijo el Señor, ora por el enemigo y has el bien a quién te ha hecho mal. Seamos mas sensibles, mas humanos, mejores hijos de Dios.

Serás feliz y harás feliz al hermano, Dios nos ayude en todo este caminar, deseó el jerarca de la grey católica, afirmando que seremos capaces de amar al enemigo y como discípulos de Jesucristo, tenemos que imitarlo; nuestro maestro nos perdonó en la cruz.

Perdónalos Padre, porque no saben lo que hacen, fue lo primero que dijo el Señor crucificado, subrayó el Arzobispo.

Habló de las esposas y esposos cuando se piden perdón y cuando papá o mamá perdonan al hijo, porque lo aman, de ahí su expresión: usted sabe amar y perdonar, no lo niegue, tiene que darlo.

Señaló de triste escuchar que han habido ofensas en  nuestra casa, entre hermanos de sangre que no se dirigen la palabra. Preguntó ¿como viviremos el evangelio que nos invita a perdonar a nuestro enemigo, si no se es capaz de perdonar al hermano, hijo de los mismos padres, que viven bajo el mismo techo y han comido del mismo plato?

En ocasiones—sostuvo—te invitan a dañar, no a perdonar ni tener misericordia, siendo lamentable cuando papá y mamá dicen al hijo que no se deje, no debe ser cobarde, debe ser valiente y darle al contrario hasta por abajo de la lengua.

Agradeció la presencia de representantes de medios de comunicación, a quienes exhortó a decir siempre la verdad, afirmando que ha pedido a Dios que los proteja, los cuide y los defienda de todo peligro.

Terminó diciendo que Dios bendiga a Oaxaca y nuestros pueblos que enfrentan situaciones que les han impedido vivir en paz y reconciliados, que ojalá a través de la oración toque el corazón de habitantes de esos pueblos, para que surja la reconciliación que tanto necesitamos.