Juárez hizo 30 cambios en Hacienda; habrá más renuncias, hay que acostumbrarse: AMLO

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*Diferencias Urzúa-Romo pero no con Buenrostro que autoriza compras por un billón

*Pedía sabadazo con su renuncia, le dije: “no, de una ve

AMLO con empresarios de NL y Alfonso Romo

z” y no pasó nada, el peso está fortachón

Sobre la renuncia de Carlos Urzúa a la secretaría de Hacienda, el presidente Andrés Manuel López Obrador dijo que lo importante es que el gobierno continúa su marcha sin problema, porque ya no somos nosotros los fundamentales, no somos los hombres los más importantes, las mujeres, sino es el proceso de transformación que está echando a andar.

He dicho que antes de que termine este año queremos dejar sentadas las bases para la transformación; vamos de prisa y no nos vamos a detener, los cambios van.

Es mejor acostumbrarnos y entender el contexto, las circunstancias de cambios que se van a seguir dando, incluso puede haber hasta otras renuncias.

Yo nada más les pongo de ejemplo -por eso es importante la historia, guardadas todas las proporciones, son otros momentos desde luego- el presidente Juárez en los 14 años que gobernó en circunstancias muy difíciles, porque tuvo que peregrinar por el país y defender la República, creo que llevó a cabo como 30 cambios en la Secretaría de Hacienda, cambió 30 veces de secretario de Hacienda.

Francisco Villa fue seis meses gobernador de Chihuahua, hizo cosas importantes en seis meses.

Uno de los mejores gobernadores que ha tenido Tabasco, el general Francisco J. Múgica – no era tabasqueño, era michoacano, es el revolucionario mexicano que más admiro- estuvo creo que 10 meses de gobernador, hizo una obra extraordinaria.

Estamos en eso. Las diferencias conmigo, para no andarle echando la culpa a otros, diferencias conmigo y con otros miembros del equipo.

 Pero estamos en un proceso de transformación, aquí no se oculta nada, no es que salió del gobierno por motivos de salud. No, es que él es un hombre con criterios, como nosotros. Tuvimos, entre otras discrepancias, lo del plan de desarrollo, que hubo dos versiones y la versión que quedó es la versión que yo autoricé, que incluso me tocó escribirla, porque había otra versión. Y sentí que era continuismo.

 No, era una concepción todavía en la inercia neoliberal –como si lo hubiera escrito Carstens y Meade, que son buenas personas las dos- y había que marcar la diferencia. El plan de desarrollo que se presentó al Congreso tiene como antecedente el plan liberal de 1906 y el plan sexenal del general Cárdenas.

Ahí ya no van a encontrar ustedes nada que tenga que ver con los términos propios de la política neoliberal, ahí se habla de que los problemas de México tienen que ver con la corrupción, con la impunidad. Se habla del saqueo a la nación, se habla de que no vamos a continuar con la política privatizadora, otras cosas.

Entonces, en eso había diferencias.

Lo otro. También discrepancias en el manejo de la banca de desarrollo. Yo le encargué a Alfonso Romo que ayudara en la coordinación para el funcionamiento de la banca de desarrollo y no había en esto acuerdo, o sea, había diferencias entre ellos notorias.

 Hubo diferencias con Raquel Buenrostro?

 No, no, fíjense que eso no, Raquel no. Raquel tiene discrepancias porque a ella le toca aplicar la política de austeridad. Imagínense se tomó la decisión para poner orden y no permitir la corrupción en compras de gobierno, se tomó la decisión de centralizar las compras de gobierno en la Oficialía Mayor de la Secretaría de Hacienda.

Entonces, ¿quién está ahí? Raquel que es una mujer extraordinaria, honesta y que yo respaldo, porque está sometida a fuertes presiones, porque pues era la compra de las medicinas, estamos hablando de eso, la compra del papel, la compra de los alimentos, la compra de los combustibles.

El gobierno en su conjunto compra un billón de pesos al año. Entonces, di a conocer hace unos ocho días en el Zócalo que llevamos de ahorros y apenas va la mitad del año, llevamos 113 mil millones de pesos. Entonces, la que está a cargo que se cumpla este propósito es Raquel Buenrostro, y la meta es ahorrarnos 200 mil millones de pesos.

Por eso a ella la ven como a los ojos, porque es la que tiene la responsabilidad de llevar a cabo las compras y de establecer las condiciones para la contratación de servicios, no lo pueden hacer las dependencias; por ejemplo, el papel para los libros no estuvo a cargo del responsable administrativo de la Secretaría de Educación Pública, sino de la Oficial Mayor de Hacienda.

Todo esto lo explico para que se tengan todos los elementos. No es diferencias o no había diferencias con Raquel. Hubo diferencias con quien presentó su renuncia al Seguro Social, Germán Martínez, que también le agradezco, porque nos ayudó en un tiempo y también de manera libre decidió renunciar, como lo hizo Carlos. Y otras diferencias también se tuvieron con el SAT, con la directora del SAT.

Esas son en general y puede haber otras, pero nada extraño, no es para rasgarse las vestiduras. Esto es así, porque los cambios van, no hay esa quietud, ese inmovilismo en donde no pasa nada, porque hay continuidad, es más de lo mismo.

Nosotros estamos iniciando una etapa nueva después de 36 años de la política económica neoliberal y esto lleva a ajustes.

Afortunadamente, vamos bien, hay muy buenos servidores públicos en el gobierno, el relevo fue natural, es el subsecretario de Hacienda.

Esto ya se repitió en el gobierno de la ciudad. Cuando fui jefe de gobierno ahí estuvo Carlos, él decidió salirse para ir a la academia, entró Gustavo Ponce y luego de lo que sabemos sobre lo de Gustavo Ponce entró Arturo, y él fue concluyó; incluso, cuando yo ya no estaba, él siguió con Alejandro Encinas como secretario de Finanzas.

Y es una gente que le tengo confianza, está bien formado, es un profesional de la economía, tiene experiencia, es honesto y tiene sensibilidad social.

Entonces, hay van las cosas, vamos bien y tiene que ver mucho con el ambiente, la atmósfera de libertad que hay en el país y en el gobierno. Ya no es aquello de que no puedes hablar, no puedes expresarte, no puedes protestar.

No, hay debate al interior del gobierno. Yo escucho a todos y concilio, y siempre me acuerdo del mejor presidente que ha habido en la historia, el presidente Juárez. Imagínense cómo tenía el que conciliar.

Decía Comonfort que los problemas se resolvían con apretones de manos y le contestaba Ocampo que los problemas se resolvían con apretones de pescuezo, y el presidente ahí en la conciliación. Prieto, Ocampo y todos le tiraban la renuncia. Les decía que, bueno, ministros de Hacienda, de Relaciones, de Guerra, muchísimos; y Ocampo fue como dos o tres veces de Hacienda en distintos tiempos.

Urzúa, dijo, cuando me comentó lo de su renuncia me dijo que esperáramos al sábado cuando cerraran los mercados, pero yo le dije no, vámonos de una vez, y fuera de un pequeño nerviosismo los mercados se estabilizaron y el peso está fortachón, dijo.