Hay normalidad económica, las futuras generaciones y actuales sólo deben conocer las crisis por los libros: Gutiérrez Luna
*Comentó el libro “La Transformación del Sistema Nacional de Coordinación Fiscal” de Benjamín Robles
Al comentar el libro “La Transformación del Sistema Nacional de Coordinación Fiscal”, de Benjamín Robles, el presidente de la Mesa Directiva de la Cámara de Diputados, Sergio Gutiérrez Luna habló de normalidad económica en el país, no hay fluctuación en el tipo de cambio, hay estándares de empleo, ha salido gente de la pobreza, va aumentando el salario mínimo, no se pierde el poder adquisitivo. Pero esa era una realidad que muchos no vivimos. Y contó una anécdota personal.
Yo cuando llegué aquí a estudiar a la Ciudad de México, en la misma escuela que le hizo el doctor Omar Eber, llegué a estudiar en agosto del 94. Yo soy de Veracruz, llegué a vivir aquí, y en diciembre del 94 se dio el famoso “error de diciembre”, del que muchos jóvenes no se acordarán, no conocerán o no sabrán, no habían nacido, pero fue una crisis económica que impactó en la devaluación, pérdida de empleo y la incertidumbre y gran desesperanza en el pueblo ante una crisis más de fin de sexenio.
Yo llevaba cinco meses en la escuela, cuatro meses, y en enero, mi papá es un arquitecto que siempre se ha dedicado a la práctica privada, en enero me mandó una carta, porque en ese tiempo no había celulares, ni e-mail, me mandó una carta para decirme que el poco apoyo que me mandaba ya no me lo iba a mandar porque no tenía empleo, se había quedado sin sus posibles clientes y que tenía yo que regresarme a Veracruz, porque él, al menos él, ya no podía ayudarme.
Y ahí yo me vi en la decisión, en la disyuntiva de tomar la decisión de regresarme o quedarme. Tomé la decisión de quedarme, buscar un empleo y trabajar, pero lo que voy es que esos sucesos, que eran graves, que eran drásticos, transformaban la vida de las personas, impactaban la vida de las personas, y es algo que del 2018 a la fecha no ha sucedido, y yo me congratulo, me pongo contento de que para los jóvenes de ahora no sea una novedad y no lo conozcan.
Habrá que estudiarlo en los libros, habrá que leer de ellos, pero si no lo vivimos es algo que debemos de festejar y de celebrar, y por ello estas reflexiones que hace Benjamín que, entiendo yo, buscan abonar para darle un esquema de solidez jurídico, económico, con su formación, con el perfil que él tiene, con la experiencia que tiene de haber sido senador, diputado varias veces, un político con escuela, vienen a apoyar esto de lo que yo les estoy hablando: la realidad económica.
Estas propuestas no sirven solo para quedar en el libro o quedar en alguna ley, porque estamos hablando de economía y finalmente la economía impacta en la vida de las personas. Estas propuestas que hace Benjamín tienen el sentido, la finalidad de que le den un andamiaje y que sustenten lo que hemos venido haciendo y que prevalezca esto que les he dicho yo, donde las generaciones actuales y las que vengan no conozcan crisis económica, no conozcan lo que es una devaluación y que sólo la conozcan por el estudio en los libros de lo que sucedió en el pasado y que algunos vivimos.
El autor, por su parte, comentó: México vive un federalismo fiscal inconcluso, a pesar de los avances, nuestro sistema sigue anclado en un profundo centralismo que perpetua las desigualdades regionales que obstaculizan el desarrollo regional.
La transformación del sistema de coordinación fiscal no es un tema exclusivo de expertos, ni de políticos, es un asunto que nos concierne a todos, es un asunto que podría definir el tipo de país que queremos ser: un país centralizado o un país descentralizado, un país desigual o un país equitativo, un país estancado o un país próspero.
Yo espero que mi libro inspire a una nueva generación de ciudadanos, académicos, economistas, de líderes políticos para trabajar juntos por un federalismo fiscal más justo, más eficiente, más democrático para México.
