Disipación; la familia no educa a hijos, cristianamente: Cardenal

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  • Medios de comunicación, catequistas de la sociedad, para mal: Sandoval Iñiguez

Guillermo Castillejos Avila

En tiempos de la Cuaresma, se ha perdido la fe, la devoción, cierto que hay mas disipación que antes, la familia no educa cristianamente a los hijos y los medios de comunicación son catequistas de la sociedad, para mal, afirmó el Cardenal, Juan Sandoval Iñiguez.

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Su paso por Oaxaca, obedeció—afirmó en entrevista—a una invitación de la organización Mariana Trinitaria, en la conmemoración de un año mas de haber sido fundada, indicando haber presidido celebraciones eucarísticas, el sábado en la hacienda de La Soledad, y ayer domingo en el templo de la Catedral metropolitana, ese fue el motivo del viaje, indicó.

Volviendo con el tema de la Cuaresma, dijo el Cardenal que todavía hay gente buena que guarda tan importante celebración religiosa, sin embargo, reconoció que hay mas disipación que en años anteriores y esto es cierto, confirmó.

De los medios de comunicación, señaló que publican cosas muy ligeras que invitan a la gente al relajo, a la diversión, a pasarla bien, tienen gran influencia, los definió como los catequistas de la sociedad, para mal.

¿Los católicos, han perdido la fe?

No, no, no, en todos, puso como ejemplo el que la Catedral estuviera llena en la celebración de la misa dominical, los que vinieron tienen fe y eso que no es la única  iglesia, destacó.

El Cardenal Juan Sandoval Iñiguez, participó en el sacrificio de la eucaristía y en el mensaje a los asistentes a la misa del medio día, dijo que estamos en la Cuaresma y es tiempo de conversión.

Afirmó que convertir significa cambiar de vida hacia Cristo, hacia los mandamientos divinos, hacia el amor de Dios y el prójimo, cambiar nuestro modo de pensar, aclaró que no es una pose, es algo mas profundo, nace de la fe que nos ilumina, nos da esperanza de vida eterna, nace de la voz de Dios, pensar y sentir como Cristo y tener los valores que Jesucristo nos dejó encomendados.

Dijo que la Iglesia recomienda 3 medios, 3 prácticas para la conversión, la oración, la  penitencia y la limosna.

Habló de gentes que se acuestan y amanecen con la televisión, rezan poco y a lo mejor ni oraciones se saben; llamó a rezar, porque el que reza vive bien, subrayando que uno de los caminos de salvación, es rezar, puesto que no podemos rezar y vivir mal.

De la penitencia, dijo que hay que dejar de engañar al prójimo, no ser ventajoso en los negocios, ser fiel al matrimonio; la penitencia tiene que mortificar pasiones, que no sea suavecita y a modo que no nos cueste.

Cristo hizo penitencia por nosotros, sin deberla, venía encargado por el padre Dios de padecer por nosotros, con Cristo se hace la penitencia y mortificación, señaló el Cardenal.

De la limosna, habló que borra la muchedumbre de pecados, pero si socorres a pobres, vistes a desnudos, das cobijo al indigente, tus pecados se volverán blancos como la nieve. Si no damos limosnas, es que no amamos a nuestro prójimo.

Puntualizó  que ser rico, no es pecado, siempre y cuando la riqueza se haya adquirido con trabajo y como parte importante de su homilía, pidió ayudar a los hermanos necesitados, porque es la limosna que quiere Dios.

Concluyó, diciendo:  no te atengas, estás viviendo con Dios y para Dios.