«Aquí seguimos, que ya es ganancia», reconoce el Club Primera Plana trayectoria de Juan Manuel Vignon
*Gestor de obras para San Pedro Nexicho y auténtico reportero
El Club Primera Plana entregó reconocimiento por 65 años de trayectoria periodística a Juan Manuel Vignon, en ceremonia realizada en la Biblioteca «Margarita Maza de Juárez» del Centro Histórico de la ciudad de Oaxaca de Juárez.
Presidida por Ángel Soriano Carrasco en representación de José Luis Uribe Ortega, líder nacional del CPP, se entregó también sendos galardones a don Benjamín Fernández Pichado, María de los Ángeles Fernández Mondragón y Rosy Ramales. A Leandro Hernández y Romero, veterano ex reportero de El Día, le tocó hacer una semblanza de Juan Manuel Vignon, dijo:
Juan Manuel Vignón se inició como reportero en el muy escuchado noticiero “Ocho columnas”, que transmitía la RPO en la ciudad de Oaxaca, en la década de los años 60 del siglo pasado, bajo la conducción de Hugo I. Loyo Muñoz, quien le advirtió desde un principio: “No regreses a la radio si no tienes la nota, o la inventas”.
Al cabo de algún tiempo, fue el mismo Hugo quien lo presentó con don Benjamín Fernández Pichardo, director y gerente general de El Imparcial, en el restaurant del hotel Marqués del Valle, porque lo consideraba buena madera para reportero, además de ser gente de confianza y podría reforzar el proyecto visionario de Benjamín.
El arrojo y capacidad de Vignón pronto se vio en el Mejor Diario de Oaxaca, donde, para empezar, se convirtió en reportero “todólogo”, pues tenía que cubrir y escribir de todo. Ahí encontró como director de edición a don Armando Pérez Montaño, con quien coincidió años más tarde en El Gran Diario de México, El Universal, en la ciudad de México.
En 1972, don Benjamín Fernández Pichardo le encomendó la fundación de El Imparcial del Istmo y se estableció en Tehuantepec, desde donde operó hacia los diferentes puntos de la región itsmeña. Cuenta él que en aquella época mandaba su material informativo, notas y rollos de película, por autobús a la ciudad de Oaxaca y la empresa se los regresaba horas después convertidos en periódicos que se vendían como pan caliente; él mismo los distribuía a corresponsales y representantes regionales.
En febrero de 2014, la empresa periodística le entregó un Chimalli de Oro con motivo del 42 aniversario de la edición de El Imparcial del Istmo, por su trayectoria periodística y como fundador que fue de este diario a nivel regional.
Juan Manuel regresó a la ciudad de Oaxaca con el motor prendido del periodismo. Su primo Héctor I. Loyo Muñoz le invitó a editar un suplemento especial de los Lunes del Cerro, pero él prefirió echar a andar un proyecto propio y editó el periódico deportivo Olimpo, que tuvo corta vida, pero siguió con la publicación de promoción turísticaBienvenidos, entre 1973 y 1975.
En eso estaba cuando le llegó la oportunidad de ir a la ciudad de México a continuar su aventura periodística. Juan Manuel ingresó a El Universal Gráfico en 1975 con la experiencia reporteril que ya poseía y en breve tiempo pasó a El Universal. Trabajó en ambos medios durante 14 años. Cubrió varias “fuentes”, todas muy importantes, pero las de Presidencia de la República y de Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México significaron para él experiencias y satisfacciones especiales.
Las giras presidenciales con José López Portillo y Miguel de la Madrid Hurtado, dentro y fuera del país, fueron intensas e inolvidables. La cobertura en el Aeropuerto requirieron también mucha astucia para que no se le fuera ninguna nota.
Mientras estuvo en El Universal fue invitado, junto con Armando Pérez Montaño, a ir a reforzar algunas publicaciones de la cadena de los soles en el estado de Veracruz. A él le tocó “levantar” el periódico que se editaba en el puerto de Veracruz. Después de cumplir la tareaencomendada por amigos, regresó a El Universal.
En enero de 1989 regresó a la ciudad de Oaxaca y en ese mismo año se convirtió en el corresponsal de Televisa, actividad en que se mantuvo activo durante 31 años.
Juan Manuel se siente contento, tranquilo, por haber aportado algo a la sociedad. Está muy agradecido con la vida, con el periodismo y, desde luego, con su familia, con su señora esposa Leonora Pérez Patrón e hijos, pues le hanacompañado y apoyado siempre. Para él, es apasionante ejercer el periodismo. Conoció a mucha gente y considera el periodismo como una oportunidad para servir, de estar inmerso en el conglomerado humano al que se pretende tener informado.
Pero Juan Manuel no solo se ha distinguido por su labor periodística en Oaxaca y en la Ciudad de México, sino ha sido también un magnífico y extraordinario gestor del pueblo de sus ancestros, san Pedro Nexicho, una agencia municipal de santa Catarina Ixtepeji, Ixtlán, donde nacieron sus abuelos don Tiburcio Vignón Díaz y Juana Díaz, así como su señora madre, Altagracia Vignón Ramos. Su señor padre fue José Muñoz Polo.
Una de las obras importantes gestionadas por Vignón es la carretera de 7.5 kilómetros que une la comunidad de El Punto con san Pedro Nexicho, y de ahí continuó a San Matías y Nuevo Zooquiapan, primero de terracería y años después fue pavimentada.

