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Andy buscará la secretaría general de Morena, mis hijos son libres de participar en política, incluido Jesús: AMLO

*SI aceptara el nepotismo, amiguismo o influyentismo, no tendría autoridad moral, dice
 El presidente Andrés Manuel López Obrador recordó que hizo un acuerdo con sus hijos desde hace tiempo -y lo han respetado-, de que mientras fuese dirigente o servidor público, no iban a trabajar en el gobierno, y también, voluntariamente ayudan, pero no son funcionarios, no trabajan en el gobierno, y ya están grandes. Aclaró que se tiene que ser consecuente, pues si aceptara el nepotismo, amiguismo o el influyentismo, la corrupción, no tendría autoridad moral, y cualquiera le faltarían el respeto.
 E informó que José Ramón -según lo ha manifestado-, no va a trabajar en el gobierno, Gonzalo tampoco; Andrés, sí, pero no en el gobierno, él va a participar en Morena, quiere ayudar a consolidar Morena, y él (AMLO) no va a influir en nada, pero quiere participar en Morena.
Para la Secretaría General o la Presidencia.
-No creo que para eso, pero sí va a participar, eso me lo planteó. Y quiere apostar a ser electo, o sea, no impuesto. Y yo no tengo nada que ver con eso, porque, además, yo ya me retiro, sí quiero cumplirles el compromiso de que ya una vez que yo me jubile pues son libres. Porque, pues, imagínense, si en la casa siempre escucharon desde niños la palabra ‘justicia’, ‘democracia’ y la actividad política, siempre.
Recordó que una vez que llegó un circo a Tabasco, Andrés estaba pequeñito, y me pidió que los llevara al circo. Y tenía yo una asamblea; no una, varias, con comunidades en la tarde. Y le dije que no, que tenía yo compromiso. Y, entonces, se enojó mucho, se puso a llorar y se fue al cuarto y se encerró. Y ya cuando me iba yo a las asambleas fui y le toqué la puerta —eso, así son los hijos— y le digo: ya me voy, ábreme. Y ya me abrió. Y le dije: Ya, ya hijito, ya, mi amor, ya dame un besito. Y me dijo: ‘Que te lo dé la política’, pero le puso otra cosa.
Entonces, no han podido ellos participar por eso; pero tenemos el compromiso de que, terminando, ya pueden. Igual Jesús, cuando termine de estudiar y quiera participar, pues que lo haga, son libres. Yo ya voy a estar jubilado.
López Obrador dijo que lo único que les he dicho, es que todo el legado que pueda quedar, de lo mucho o de lo poco que hicimos, es de la gente. Los dirigentes no somos lo más importante en un proceso de transformación, es el pueblo, el motor del cambio es el pueblo. Entonces, no hay derecho a que nadie quiera apropiarse de lo que es de todos, no me pertenece lo que yo contribuí para la transformación, y no le pertenece a mis hijos ni a nadie, cada quien tienen que forjarse su propio destino. Y así lo entienden ellos.
Porque no se heredan, en política, genes; es la conducta, la rectitud, el trabajo y el amor al pueblo. No es la vida política republicana como en las monarquías, que se heredan los cargos; en la democracia es el pueblo el que decide, es el pueblo el que elige, y depende del comportamiento de las personas.
Expuso que con esto espera que se acaben las especulaciones, porque mis hijos han padecido mucho, mucho, mucho. Bueno la familia, Beatriz, Jesús, bueno, antes mi finada esposa, Rocío, imagínense, que a ella le tocó la etapa más difícil cuando iniciamos como opositores en Tabasco que no querían ni siquiera inscribirlos a mis hijos en la escuela y ella tenía que enfrentar todo eso, enfrentar el que desde el inicio, desde 1981, todo el tiempo un carro de espías enfrente a la casa, día y noche, entre otras cosas, donde íbamos. Entonces, por eso les agradezco mucho.
Indicó Loret de Mola hizo un escándalo de que uno de sus hijos estaba metido en negocios en el Tren Maya, pura mentira, nunca han participado en ninguna empresa que tenga que ver con el gobierno; que vendían balasto o recomendaban para que les compraran materiales de construcción a ciertas empresas, falso; que tenían relación con un empresario que vendía a precios elevados a los contratistas, porque decía que ahí estaba el moche para Andy o para Gonzalo, falso. Nunca han estado envueltos en escándalos de corrupción, puros inventos de estos farsantes, calumniadores, mercenarios, que por afectarme a mí se iban contra ellos.
La casa de José Ramón en Houston, hasta la señora Xóchitl Gálvez fue a tomar fotos. En el Senado puso una casa, una maqueta, una casa rentada. No probaron nada absolutamente.
Bueno, hizo un reportaje Carmen Aristegui, porque la mamá de los muchachos les dejó un terreno en Teapa —y eso lo saben todos en Tabasco— que era de mi suegro, se lo dejó a su hija, a Rocío, y ella les entregó a sus hijos 52 hectáreas, creo que 17 hectáreas a cada uno. Y sembraron cacao y decidieron hacer chocolate. Andrés se especializó en eso. Y hacen chocolate y en una tienda por aquí cerca, no sé, nunca he ido, pero me cuentan, que de 50 metros cuadrados, y ahí empiezan a vender el chocolate de la finca que le pusieron al chocolate, Rocío, como la mamá.
Y de repente, esta señora Aristegui llega a decir que el programa Sembrando Vida se había echado a andar para sembrar cacao para la fábrica de chocolates de mi hijo, una calumnia, afirmó.

Redaccion Brecha

Ex reportero de EXCELSIOR, corresponsal, columnista político, promotor cultural, editor